La ansiedad en perros se manifiesta de diversas maneras, y siempre son un quebradero de cabeza en nuestras relaciones familiares.

En muchas ocasiones al llegar a casa nos encontramos un cuadro de caos, los muebles mordisqueados, arañazos en el sofá, cojines destrozados, pis y cacas por todos partes. ¡Un desastre!

Al ver este panorama nos enfadamos, le regañamos y vemos como se aflige en nuestro delante, pero en el futuro nada cambia.

Nuestro perro está ansioso y con un temperamento nervioso, ¿qué le ocurre?

La ansiedad en perros

La mayoría de los casos de consulta por ansiedad en perros se debe a una causa por separación.

Esta angustia se acrecienta cuando le mostramos nuestro enfado al animal, potenciado por múltiples factores, como pueden ser las quejas de los vecinos o haber tenido un mal día.

En ese momento descargamos nuestra frustración con él, y esto no arregla la situación.

Llegados a este punto toda la familia se pregunta: ¿Qué ocurre? ¿Por qué mi perro está ansioso?

Desde el primer momento lo hemos mimado, premiado y ocupado nuestro tiempo en su bienestar.

Al principio lo hemos llevado a todas partes para que no se sintiera solo y supiera cuanto lo queremos. Y ahora, que hemos empezado la rutina del día a día, se muestra tan desconcertado que actúa de esta manera tan desagradable y no nos gusta.

Castigo inadecuado

Cuando esto ocurre nuestra primera reacción es recriminar al perro, rompiendo el vínculo que habíamos establecido previamente y entendiendo que su comportamiento reiterativo, tal vez, se deba a una venganza por su parte por regañarle. Nos equivocamos.

Los perros a diferencia de nosotros no entienden de reproches. Reñimos, castigamos y pegamos, sin ser conscientes de lo que acarreará en su educación.

La ansiedad en perros aumenta con este tipo de comportamientos, y tarde o temprano volverá a comportarse de manera similar.

Perros propensos a estar ansiosos

Los perros con mayor riesgo de ansiedad por separación son:

  1. Los recién adoptados
  2. Los que cambian de domicilio
  3. Los que sufren cambio de rutinas
  4. Los separados de la madre antes de tiempo

Todos comparten un trauma psicológico que es el causante de esta inestabilidad y un desmesurado apego al ser humano.

Se pueden añadir a este diagnóstico episodios traumáticos pasados.

Los perros adoptados

Si el perro es recién adoptado y a sufrido carencias afectivas, el mero alejamiento del propietario le provocará este estado de ánimo, ya que para él, quedarse solo de nuevo es algo terrible.

Debemos aportar cariño moderado para que no se acostumbre en exceso a las caricias, y la falta de éstas acentúe su comportamiento negativamente.

No exageremos las demostraciones de afecto. Un “buen chico” dicho en tono suave y en el momento adecuado puede ser un buen comienzo.

Sacarle de paseo y dejarle solo unos segundos mientras hacemos que entramos un momento a casa consiguiendo que nos espere en la puerta, es un gran punto de partida para otorgarle independencia.

Progresivamente iremos aumentando la separación y que se vaya acostumbrando a no vernos.

Marcar rutinas de comportamiento

Marcaremos una rutinas que seguirá el animal en el futuro, adecuando los posibles cambios que vayan surgiendo progresivamente, sin brusquedades:

  • Procuraremos no pasar más tiempo con nuestra mascota del que podamos estar en el futuro.
  • Le ubicaremos una zona para dormir y alimentarse.
  • Mantendremos un horario de comidas acorde a su edad y tamaño. Mejor que sobre a que falte, sobretodo en  los primeros días.

Con estas pautas de comportamiento evitaremos que pueda recaer en un episodio de angustia.

Conseguir entretenimiento

Los juegos de estimulación mental para perros son un buen método de entretenimiento.

Podemos facilitarle un peluche que cree un enlace afectivo con él, y que lo “acompañe” en nuestras ausencias.

Nuestro objetivo con estos ejercicios es estimular su concentración y conseguir un animal relajado tras ello.

Además, la compañía de otro animal, aunque sea de otra especie, puede ser positiva.

La ansiedad en perros se combate con este abanico de rutinas que entretengan y hagan gastar energía al animal, siempre sin excesos.

Todas estas pautas serán la base de su comportamiento futuro. Teniendo en cuenta que cualquier tipo de inestabilidad provocada por cambios repentinos en su vida repercutirá en una vuelta a su estado de ansiedad.