Hace unos años un diseñador gallego acuñó la divisa «la arruga es bella», dicen que inspirado tras observar a un shar pei. El shar pei se ha ganado un lugar entre los perros de compañía por su original aspecto, es el perro más arrugado del mundo.

Cuenta una antigua leyenda china que cuando los dioses estaban colocando las estrellas en el cielo nocturno un shar pei dragón que tenía sed pensó que eran trozos de hielo y lamió el firmamento, desde ese momento su lengua es volvió azul. Hoy la lengua azul es una de las características de la raza.

Origen Milenario

Estamos ante una de las razas caninas más antiguas, pues en tiempos de la dinastía, Han (220 a.C.) ya se menciona un perro de características muy similares. La raza procede del sur de China, pudiendo haber aparecido los primeros ejemplares en Dah Let, ciudad del cantón de Kwong tung. En tan lejano tiempo habitaba en los templos, en los que servía de guardián. Conocido en su país como «perro chino luchador», fue combatiente en peleas de perros, en las que se veía favorecido por su abundante piel, cuya elasticidad y grosor le servía de amortiguador de las dentelladas del contrario. La traducción de «shar pei» es «piel de arena», porque se escurría en las riñas como la arena entre los dedos.

Los campesinos lo aplicaron al cuidado de las piaras de cerdos. Durante siglos siguió calladamente realizando su trabajo cotidiano, ligado al agro de su región de origen, como tantos perros en todo el mundo, pero los acontecimientos trastocarían aquella sencilla existencia. El triunfo de la revolución comunista cambió el sistema de producción chino, las colectivizaciones terminaron con las tradicionales granjas familiares, desaparecieron los pequeños rebaños y los perros por considerarlos improductivos. El impuesto por tenencia de perros es en China muy elevado, la presión sobre los propietarios casi insostenible, y no resulta infrecuente que la policía termine en plena calle con la vida de algún pacífico perro que pasea junto a su amo, situación que ha sido retiradamente denunciada por las asociaciones internacionales de protección animal, bien es cierto que con nulo éxito.

A punto de desaparecer

Tal estado de cosas colocó a la raza al borde de la extinción, al punto de que se conservaron solo unos pocos ejemplares en la excolonia británica de Hong Kong. Desde allí un aficionado envió una carta abierta a una prestigiosa revista americana, exponiendo la grave situación por la que atravesaba la raza, al tiempo que pedía se estableciera una campaña para su salvación. La respuesta fue inmediata y varios centenares de aficionados se interesaron por la raza.

El número de shar pei que quedaba en Hong Kong no cubría la demanda de Estados Unidos, cada día más abrumadora, y aquellos primeros ejemplares llegaron a alcanzar precios millonarios. Los siguientes ejemplares se importaron mayoritariamente de Macao y Taiwan. Esto hizo que los perros llegados a Estados Unidos fuesen muy diferentes entre sí.

Las arrugas

La diversidad de origen de los perros fundadores del stock inicial de la raza implica la existencia de un material genético muy desordenado, en cuya base generatriz entraron ejemplares puros junto a otros mestizados. Posteriormente en Estados Unidos algunos criadores no dudaron en cruzar la raza con otras orientales como el chow chow de pelo corto. Una de las primeras consecuencias fue la distinta cantidad de arrugas de los perros. Si bien todos los cachorros aparecen cubiertos de abundantes y pronunciados pliegues, que les confieren ese particular aspecto que nos recuerda a un acordeón, muchos perros adultos pierden gran número de sus arrugas.

EL SHAR PEI ES TRANQUILO Y LEAL, EQUILIBRADO Y MUY AFECTUOSO CON LA FAMILIA. AMA A LOS NIÑOS, A LOS QUE INSTINTIVAMENTE SE PROPONE DEFENDER

El mini pei

El mini pei es una creación de los criadores de Estados Unidos, donde apareció hace unos 25 años aproximadamente como evolución y selección de los ejemplares más pequeños de shar pei. En Europa no pudimos contemplar esta variedad de la raza hasta hace escasos años, en que fueron importados a Francia los primeros ejemplares y con posterioridad al resto del continente. Esta variedad está reconocida por el AKC, pero no por la F.C.I., por lo que en Europa vela por sus intereses el «Mini Pei Club of Europa» con sede en Francia.

El pequeñín

El más pequeño de la familia se conoce con el nombre de mini pei y es la variedad enana. Ya en China se criaban dos tipos diferenciados: un perro longilíneo, esbelto, alto de pata, nervioso y adaptado al combate contra otros perros y otro perro de menos talla, macizo y compacto, de apariencia molosoide. La variedad más reducida fue destinada frecuentemente al consumo, pues no podemos olvidar la afición que persiste en muchas regiones del extremo oriente por la carne de perro, que encuentran un manjar exquisito.

En los primeros años los criadores Occidentales se centraron en la selección de los ejemplares más esbeltos, pero finalmente algunos aficionados se decidieron a seleccionar perros de talla pequeña, dando preferencia a características como un cuerpo compacto, hocico muy ancho y mayor profusión de la piel. La política de selección dio sus frutos y hoy el mini pei es la expresión racial de un perro con bases históricas, que había existido desde siempre en su tierra de origen. Actualmente entre el shar pei y el mini pei no solo existen diferencias de talla, sino también de estructura ósea y volumen muscular. Pero lo que verdaderamente llama la atención del profano es su hocico, que resulta muy lleno por lo que es denominado «hocico de hipopótamo».

Cuidados generales

El gran problema de nuestro amigo es precisamente aquello que lo hace hermoso y singular, la piel.

Entre los pliegues formados por las arrugas puede acumularse la humedad que termina favoreciendo la aparición de hongos y eccemas, tanto secos como hímedos. La mejor prevención es la limpieza frecuente de los pliegues de la piel con una toallita húmeda de las que venden para bebés y posteriormente aplicar polvos de talco, que controlen la aparición de humedad.

La raza también es proclive al entropión, especialmente en los cachorros muy ricos con pliegues en la cabeza. El peso de la piel obliga a los párpados a doblarse hacia dentro y el roce de las pestañas termina ocasionando una herida en la córnea. El ojo aparece rojo, irritado y con constante lagrimeo. Se soluciona mediante una pequeña intervención quirúrgica. La operación no debe realizarse hasta que el cachorro haya completado la mayor parte de su desarrollo físico, en torno a los ocho meses de edad.

Carácter

Como otras muchas razas orientales tiene un carácter peculiar, en nada parecido al de los perros occidentales. De él destacan la dignidad y la reserva, el orgullo, la bondad y la independencia. Es un animal seguro de sí mismo, poco ladrador, pero que no está dispuesto a dejarse avasallar.

Su antiguo pasado de gladiador no ha marcado para nada su carácter, por lo que resulta fácil su convivencia con otros perros. Con los niños se lleva bien, tolerando sus juegos y haciendo gala de su carácter tranquilo y bondadoso.

Podemos definirlo como un perro entregado a la familia.