Remedios para Niños con Alergia a los Perros | Blog de Automascotas

Niños con Alergia a los Perros

Las mascotas juegan un papel muy importante en el desarrollo emocional de los niños, sin embargo, muchos niños desarrollan alergia a los perros y otros animales domésticos. Ante esta contingencia sacar al perro de casa no es la mejor opción, el niño siente cariño por su mascota y sufriría emocionalmente.

Es frecuente descubrir que el niño que quería una mascota es alérgico al pelo del cachorro cuando éste llega a casa

Por suerte, hoy es posible enfrentarse al problema y minimizar las reacciones de modo que el niño pueda disfrutar de su compañero canino. La alergia es la respuesta del organismo a una proteína denominada alérgeno que se encuentra en la descamación de la piel (caspa) y el pelo de los perros. Estos alérgenos, partículas tan pequeñas que son imposibles de ver sin la ayuda de instrumental adecuado, son movidos por las corrientes de aire, depositándose en la conjuntiva de los ojos y la nariz o siendo inhalados con la respiración, lo que provoca los síntomas alérgicos. Cuando el niño alérgico entra en contacto con el alérgeno siente rápidamente una serie de molestias, las más comunes son comezón, uticaria y lagrimeo.

Prácticamente todos los animales de piel o plumas pueden producir alergia, ciertas precauciones pueden ser efectivas y permiten minimizar sus efectos

El sistema inmunológico actúa como una especie de policía que se encarga de encontrar sustancias extrañas en el organismo, como bacterias o virus, y eliminarlas para defender la salud, pero algunas personas tienen un sistema inmunológico extremadamente sensible ante las proteínas inocuas de la caspa del perro y su organismo responde con la reacción alérgica. Las manifestaciones clínicas de la alergia ante la presencia de un perro varían desde una simple urticaria o una rinoconjuntivitis hasta el asma. Sólo el médico especialista, el alergólogo, puede determinar si el niño es alérgico a los perros, para ello deberá someterle a las correspondientes pruebas médicas. Desde luego la simple presencia de un perro en casa no significa que sea el animal el que le provoca alergia.

Higiene del perro

Baña a tu perro todas las semanas con un champú adecuado, que debe ser prescrito por el veterinario. Cepilla a tu perro todos los días fuera de casa, aplicando a su piel productos hidratantes que ayuden a eliminar y controlar la caspa. Si el perro es de pelo largo, será conveniente llevarlo a la peluquería donde un trasquilado a fondo hará que el alérgeno tenga menos cantidad de pelo en la que acumularse.

Higiene en el hogar

Impide que el perro entre en el dormitorio del niño y límpialo a fondo todos los días. Evita el uso de alfombras y cortinas gruesas, pues el alérgeno se deposita en ellas y es difícil eliminarlo. Utiliza cortinas ligeras y fáciles de lavar en agua caliente. La calefacción por ventilación forzada y el aire acondicionado diseminan por el ambiente los alérgenos, por lo que será necesario emplear en las rejillas de ventilación del dormitorio un filtro de alto rendimiento, que mejorará la calidad del aire eliminando una gran parte de los alérgenos del ambiente.

En el médico

Es posible que el alergólogo tenga que realizar al niño pruebas cutáneas para determinar si es alérgico a los perros y en caso afirmativo estudiar la posibilidad de una vacunación. Los resultados suelen ser muy buenos, disminuyendo notablemente el problema. La vacunación alérgica o inmunoterapia con alérgenos consiste en la administración al niño de pequeñas cantidades crecientes de alérgeno que ocasiona la alergia, con la intención de incrementar su umbral de tolerancia a esa sustancia. Su calidad de vida va a mejorar notablemente si sigue estrictamente las recomendaciones médicas. Si a pesar de todos estos cuidados la respuesta del niño sigue siendo muy fuerte, puede dejarse el perro al cuidado de un familiar y permitir que el niño le visite con frecuencia, de tal modo no sufrirá por la pérdida vínculo afectivo con su mascota y se reduce la exposición a los alérgenos.