A primera vista los niños y los conejos forman una pareja entrañable. Los conejos, suaves peluches vivos, son frecuentemente ofrecidos como regalo a los más pequeños, sin embargo, los conejos y los niños a menudo no hacen una buena pareja.

A la pregunta, ¿son apropiados los conejos para los niños? debemos responder: según su edad. Hasta que el niño no tiene edad suficiente para comprender las responsabilidades que implica el cuidado de un ser vivo, es preferible que no tenga mascotas que como los conejos exigen tanto compromiso. Y los niños menores de siete años no deberían recibir un conejo como mascota, ya que la exuberancia natural, los juegos bruscos y los gritos de los pequeños son muy estresantes para los conejos, que son a menudo lastimados involuntariamente por los niños, cuando se les caen de los brazos o los pisan sin querer.

También es una mascota con un alto número de abandonos, aunque no aparezca en las estadísticas como los perros o los gatos, porque estos animalitos suelen ser abandonados en el campo donde pronto sucumben víctimas de sus depredadores naturales.

Las pocas asociaciones protectoras de conejos que existen en España dan fe de esta situación. Los padres que regalan a su hijo un conejo no se dan cuenta de que ese lindo cachorro comienza a madurar sexualmente a los cuatro meses de edad. Pronto aparecen los comportamientos destructivos de la adolescencia: morder, pulverizar para marcar el territorio y no dejarse manipular retorciéndose por liberarse al ser abrazado. El niño no entiende esos cambios en el comportamiento de su mascota, él quiere una mascota que pueda abrazar y acariciar.

Una imagen equivocada

Muchos padres se decepcionan al descubrir que los conejos rara vez se ajustan al estereotipo de muñeco de peluche adorable que el cine y la televisión ha creado. El conejo adulto generalmente estará demasiado ocupado corriendo locamente, escondiéndose bajo los muebles y masticándolo, cuando los encuentre a su alcance. Además, los conejos son animales delicados físicamente, que se lesionan fácilmente cuando son manipulados bruscamente por los niños. Debido a que los conejos sienten verdadero pánico cuando se les alza en brazos, se revuelven y luchan por liberarse, y tanto el conejo como el niño pueden terminar lesionados.

Las enfermedades relacionadas con el estrés son comunes en los conejos mantenidos como mascotas en condiciones inadecuadas. Por todo esto muchos niños, especialmente los más pequeños, tienen dificultad en interactuar con su mascota y pronto pierden el interés por su conejo.

La imagen de peluche vivo que promueven las tiendas de mascotas no se corresponde con la realidad. Los conejos adultos son criaturas independientes que deben ser respetadas en sus costumbres naturales. Deben ser esterilizados, y a medida que crecen les agrada menos ser levantados del suelo y paseados en los brazos. Todos los conejos son crepusculares, más activos al amanecer y al atardecer, y prefieren dormir durante las horas más soleadas del día y jugar por la mañana y por la noche. Algo que no se corresponde con los horarios de juego de los niños. Al regresar del colegio a casa, el niño trata de despertar a su conejo y muchas veces el conejo le muerde porque no desea ser molestado en su tiempo de descanso. Si se repite ese comportamiento, el conejo pasará a estar encerrado demasiado tiempo, sin tener la oportunidad de hacer el ejercicio necesario, el animal acumula estrés y se incrementa su agresividad.

LA INCORPORACIÓN DE UN CONEJO AL HOGAR, SUPONE LA PREVIA VALORACIÓN DE LAS RESPONSABILIDADES, VENTAJAS E INCONVENIENTES

Errores comunes

Muchos padres compran una jaula acorde con el conejo bebé, una jaula que pronto se queda pequeña y cuando crece el animal está oprimido. Si con el tiempo, como por desgracia muchas veces ocurre, se le presta menos atención y se le obliga a permanecer muchas horas encerrado en la jaula, acabará padeciendo diversas enfermedades tanto físicas como psíquicas. También es costumbre, si se tiene jardín, situar la jaula en el exterior de la casa. Los conejos deben mantenerse en el interior del hogar, con una temperatura óptima entre 18ºC – 21ºC. El interior es mucho más seguro, ya que en un jardín puede ser atacado por depredadores como gatos, zorros o aves de presa.

La relación entre el niño y el conejo solo será satisfactoria para ambos, sin que el animal sufra por trato inadecuado, si el adulto es el cuidador principal, supervisando y encargándose en el caso de los niños más pequeños, de su alimentación, limpieza y estado de salud. Son los padres quienes deben asumir como propio el cuidado del conejo y no delegar en el niño toda la responsabilidad sobre su mantenimiento. Los niños que tratan adecuadamente a los conejos y asumen de manera eficaz su parte de responsabilidad, son los que fueron educados previamente con animales domésticos más pequeños, como hámsteres, jerbos y conejillos de Indias, y han demostrado ser responsables con ellos. Tienen la mejor oportunidad de desarrollar una relación positiva con esta mascota.


¿POR QUÉ SON POPULARES?

Si te preguntas por qué son tan populares como mascota para niños, te damos cinco razones de su éxito:

  1. Son silenciosos y pueden aprender hábitos higiénicos muy cómodos, haciendo sus deposiciones en una bandeja de manera similar a los gatos.
  2. Tienen personalidades individuales, al igual que los perros, por lo que ningún conejo se parece a otro en su forma de ser.
  3. No necesitan salir al exterior, viven bien en el interior de casa si se les proporciona espacio y posibilidad de hacer ejercicio en una habitación iluminada por el sol.
  4. Son animales sociales, lo que significa que necesitan la compañía de los seres humanos como sustitutos de otros conejos.
  5. Toleran y se llevan bien con otras mascotas como perros y gatos cuando han sido correctamente introducidos.