La meca del sueño americano es también el paraíso de los perros. De los balnearios y la ‘paticura’ a los pastelitos y hoteles caninos de cinco estrellas, en Hollywood no se repara en gastos para mantener satisfecho al mejor amigo del hombre.

Los Ángeles es una ciudad para los perros. Con un estilo de vida fácil al aire libre, un clima soleado y horarios flexibles para la gente que trabaja, es una atracción para los amantes de los perros. La gente tiene perro en Los Ángeles por tres motivos diferentes; unos como confidente, otros como compañero de ejercicio y alguno incluso como accesorio de lujo. Los perros están por todas partes, los ves esperar pacientemente a los pies de su propietario que termina una ensalada orgánica, en los bulevares donde acuden los aficionados al running, dando vueltas por las numerosas tiendas de moda de Rodeo Drive o asomados a la ventanilla de un Bentley en Melrose. Cuando se trata de servicios para los perros, el cielo es el límite. Hoteles, escuelas, restaurantes rivalizan por el favor de las mascotas.

No nos equivoquemos, esto es un gran negocio, el mundo de los perros es el nuevo rey Midas en Hollywood, convierte en oro cuanto toca. Y si algo lo evidencia es la empresa «Neuticles», que vende prótesis para implantes testiculares a perros castrados, a unos mil dólares el par. Sus diseñadores dicen que ayudará a la mascota a mantener su aspecto natural y su autoestima, evitando que se deprima o traumatice con la esterilización.

Escuela para perros pijos

Si tu sueño es tener un perro de comportamiento sofisticado, matricularlo en la escuela Dogworks Canine Enrichment Center es una necesidad. Todos los perros pasan pruebas altamente selectivas antes de ser admitidos. Con un precio de cuarenta dólares por día garantizan que alcanzará el máximo potencial físico y mental a través del juego, la socialización y la estimulación. Los perros matriculados disfrutan de actividades pictóricas, estimulación psíquica y, cuando hace calor, natación en la piscina. Semanalmente se entrega un informe escolar y los perros que superan las pruebas reciben un diploma enmarcado. Esta academia es al mundo de los perros lo que la universidad de Harvard al de los humanos. Los perros son sometidos a un intenso proceso de selección antes de ser admitidos y muchos son rechazados. No es cuestión del dinero que tengan sus propietarios, que también, sino de la excelencia de los animales. No es necesario ser de pura raza, algunos alumnos son mestizos, de esos «perros de diseño» tan de moda en Hollywood, animales obtenidos por cruces específicos de determinadas razas. Sus propietarios deben rellenar un cuestionario de cuatro páginas y someterse, en compañía de su perro, a una entrevista personal en la que responderán a preguntas como: «¿Ha visitado su perro, en el último año, a un orientador, psicólogo o terapeuta?».

El fin de la escuela es formar alumnos que realicen a la perfección las obligaciones sociales que se esperan de un perro con una posición social alta. Perros que sean felices viajando en limusina, navegando en yate, sesteando en el club de golf o donde quiera que les lleve su afortunado destino. ¿A quién se rechaza? «A los perros agresivos, los posesivos con el alimento, los violentos con los juguetes y los perros que son vestidos con poliéster», dice el director del centro. Los propietarios son muy competitivos y rivalizan porque su perro sea el mejor vestido de la escuela.

Claro que los perros han de reconocer la diferencia entre un vulgar poliéster y el cachemir. Una de las actividades preferidas por los perros, y también por sus propietarios, es la creación artística. Los perros pueden pintar sus propias obras de arte, pues se pone a su disposición pintura no tóxica y pinceles especiales para agarrar con la boca y a los que prefieren el arte moderno, se les deja pintar con las garras.

Los fines de semana es difícil encontrar plaza en DPET Hotel, con lujosas suites para perros a doscientos dólares la noche.

Una cama en el paraíso

Propietarios que pagan una lujosa estancia, con suites de doscientos dólares la noche, dotadas de sofisticadas camas de diseño y cámara de vigilancia para que los propietarios puedan vigilar a distancia el descanso de sus pequeños. Para aquellos que no tienen tiempo para transportar a sus perros, el hotel ofrece un servicio de chofer puerta a puerta, que recoge a la mascota en uno de los vehículos de lujo de su flotilla de Lamborghini.

Alguno de los chihuahuas de Paris Hilton, el yorkshire terrier de Britney Spears y Jaws, la mascota de Mickey Rourke, son algunos de los clientes habituales de Pet Hotel. En el gimnasio, los perros que necesiten hacer ejercicio cuentan con un entrenador personal, mientras que su confort se satisface con un sofisticado sistema de ventilación que renueva el aire cada diez minutos e hilo musical con temas relajantes.

¡Hay que evitar que los huéspedes se estresen! El agua corriente está prohibida, allí se bebe únicamente agua embotellada. Cuando hace buen tiempo sestean en tumbonas al sol, bajo la vigilancia de una docena de empleados que les acarician tras las orejas, les rascan la tripa y les hablan como a bebés. Una vez instalados en el hotel, se garantiza que no se van a aburrir. Tienen opciones como los tratamientos de aromaterapia, acupuntura, yoga, meditación zen y reuniones para juegos sociales.

¿Tu mascota come mejor que tú?

Los restaurantes para perros fueron un éxito años atrás y los productos gourmet para mascotas de lujo son habituales. Se puede encontrar desde productos ecológicos a recetas de alta cocina. El pavo con compota de arándanos o el lenguado con espuma de mar, y toda una batería de cupcakes son la tentación de perros y propietarios, aunque no siempre estén de acuerdo los expertos en nutrición animal.